16 mar 2011

El Cristo de Plenas

El día 11 de agosto de 1936, la columna anarquista de Saturnino Carod, que se había formado en Cataluña, tomó Muniesa después de un enfrentamiento armado. Esa noche pasaron por Plenas gentes que huían ante el avance de los republicanos y dieron aviso a algunos vecinos de lo que se sucedía y unos cuantos pudieron huir. El día 12 de agosto de 1936, a las nueve de la mañana, llegaron a Plenas grupos de milicianos y paisanos con pañuelos rojos, en varios camiones. Iban disparando al aire. Los pleneros estaban en las eras y en los campos trabajando, muchos se escondieron atemorizados, otros salieron a recibirlos con los brazos abiertos. Aquel día hubo una gran destrucción en el pueblo, quemándose varias casas de vecinos de derechas, así como archivos, el ayuntamiento, la iglesia parroquial y las ermitas de Santa Bárbara y del Carrascal. Alguno de los milicianos que subieron de Muniesa, se apropió del crucifijo que había en la iglesia y se lo llevó a su localidad como botín de guerra. Cuando en marzo de 1938 las tropas de Franco toman Muniesa, cuentan que encontraron metido este crucifijo en un barril lleno de harina, y lo consideraron un milagro. Poco después, las gentes de Muniesa y de los pueblos de la zona que iban siendo tomados por las tropas de Franco, realizaban peregrinaciones andando desde su localidad al Pilar de Zaragoza, a darle gracias a la Virgen. Los vecinos de Muniesa llevaron el crucifijo aparecido milagrosamente en dicha procesión y al llegar a Zaragoza, les hicieron fotos, que son las que vemos aquí. Alguien se dio cuenta que este era el Cristo que había en Plenas y poco después se solicitó a los de Muniesa que devolvieran el crucifijo a Plenas, como así se hizo.

Estado actual del Cristo. Foto: I. Navarro

14 mar 2011

Mariano Marteles Gracia

ARCHIVO HISTORICO PROVINCIAL DE ZARAGOZA
SIGNATURA J/005813/000009

MARIANO MARTELES GRACIA
El 21 de junio de 1938 le hacen consejo de guerra. El fiscal solicita la PENA DE MUERTE, apreciando la agravante de perversidad.
El defensor expuso que su defendido no intervino en asesinatos, desertó de las filas rojas y se entrega a las tropas nacionales. Califica los hechos de simple auxilio a la rebelión y pide benevolencia en el fallo.
Oído el procesado manifestó lo siguiente: que dimitió de su puesto del comité varias veces pero el pueblo –derechas e izquierdas– le refrendó el puesto. Se entregó voluntariamente. Impidió el fusilamiento de cuatro vecinos honrados del pueblo.

Sentencia de 22 de junio de 1938:
Resultando que el procesado Mariano Marteles Gracia era con anterioridad al Movimiento afiliado al Partido Socialista y UGT, desempeñando el cargo de Secretario habiendo votado en las últimas elecciones la candidatura del Frente Popular, al advenir el citado Movimiento fue nombrado para desempeñar la secretaría del primer Comité rojo que gobernó el pueblo de su vecindad, habiéndose cometido mientras desempeñó tal cargo siete fusilamientos de personas de derechas cuyos actos vandálicos anunció en el estanco con ocasión de ir uno de los caídos a comprar tabaco, manifestando no compraría mucho más ni se fumaría el comprado, habiendo intervenido asimismo en saqueos y robos hasta que fue movilizada su quinta y se incorporó a filas habiendo tomado parte en varios ataques contra las tropas nacionales hasta que desertó y marchó a su casa de Plenas, donde se entregó l ejército después de estar ocupado tal pueblo (hechos probados)

FALLAMOS que debemos condenar y condenamos a Mariano Marteles Gracia como autor de un delito de adhesión a la rebelión a la PENA DE MUERTE (accesoria en caso de indulto) no haciendo expresa declaración de responsabilidades civiles que se fijaran como ordena el decreto… (…)

Firma el Tribunal del Consejo de Guerra
Baltasar Magallón Buera
Dámaso García
Hilarión Cuartero Roy
Mariano Agesta Diez
Luis Jiménez Armijo

El 3 de septiembre de 1938 se le comunica que la condena a pena de muerte es firme por haber dado su conformidad el Jefe del Estado, Francisco Franco, leyéndosele íntegramente. Luego fue conducido a capilla, manifestándole que podía pedir los auxilios que necesitase. No quiso firmar el enterado de la sentencia. Después, a las 6,30 se ejecuta la sentencia y Mariano Marteles es pasado por las armas (fusilado) por un piquete de soldados. El médico de la prisión de Torrero, D. Carlos Rey-Stolle certifica la defunción.

Mariano Marteles Gracia, de 26 años, soltero, labrador, vecino de Plenas, que trabaja y vive con sus padres. Hijo de Mariano Marteles Sancho y de María Gracia Pina. Tiene una hermana soltera, de 25 años, que se llama Pilar y que trabaja sirviendo en Zaragoza. No tiene ningún bien ni propiedades.

11 mar 2011

Braulio Cebollada, alcalde republicano de Plenas

Plenas
Cebollada Cebollada, Braulio

Braulio Cebollada es tal vez uno de los mejores ejemplos de cómo la guerra civil dinamitó, en ocasiones por completo, trayectorias políticas, vidas y familias.
Este plenasino había nacido el 26-3-1892 y, al menos hasta julio de 1936, nada hacía presagiar que fuera a cambiar una vida que transcurría de forma más o menos plácida entre su familia, su trabajo de carpintero –como carpinteros habían sido su padre y su abuelo- y una modesta actividad política que, en todo caso, no sobrepasaba los contornos de su localidad. Huérfano de padre desde joven, pronto debió comenzar a trabajar y, desde luego, dejar de estudiar. Ahora bien, eso no sería en absoluto óbice para que se formara de forma autodidacta y para que estuviera suscrito a revistas y fuera un asiduo lector de prensa y libros así como un respetado orador y escribiente.
También fue respetado por muchos en el ámbito de las ideas y la política. Al menos desde los años veinte ya se había interesado, y en la medida de lo posible participado en la política de su pequeño pueblo. Braulio Cebollada nunca había sido religioso, y de hecho llegó a autodefinirse como «agnóstico» y gustaba de debatir, en ocasiones ácidamente, con el párroco y con varios compañeros en conversaciones en las que la Iglesia y los «ricos» quedaban a menudo peor parados de lo que sus convecinos más conservadores estaban dispuestos a ver con buenos ojos. De acuerdo con el testimonio del que fuera primer alcalde de la posguerra, en 1940, «al venir la República sólo estaba él de republicano». Pero sería precisamente la llegada de este régimen lo que le hiciera adentrarse de veras en la arena pública, lo que llevara a convertirle, andando el tiempo, en presidente de Izquierda Republicana de Plenas, en verdadero organizador de la  izquierda local. e incluso, aunque hasta entonces «prefería estar en segundo plano», el alcalde del Ayuntamiento designado tras las elecciones del Frente Popular. No sólo se trataba de que asistiera a mítines de Azaña, de que todos los 14 de abril sacara la bandera republicana, o en suma de que fuera sin duda el que «tenía las ideas más claras» entre sus correligionarios republicanos y ugetistas. Se trataba también de que promovió desde la Alcaldía una serie de iniciativas que, frente al temor de los ayuntamientos conservadores ante cualquier cambio, se encaminaban a intentar mejorar las condiciones –como se decía en la época- del «pueblo». Sobre todo durante esos esperanzados meses durante los que presidió el Consistorio, desde el 13 de marzo de 1936 hasta julio, parecía llegada la hora en Plenas de las reformas republicanas.
Estas reformas, o al menos los intentos de encaminarse hacia ellas, siguieron similares sendas a las transitadas en tantos otros lugares. La primera y principal fue, sin duda, la de las múltiples obras públicas promovidas por el consistorio, tal como se puede seguir en sus actas, para emplear a los numerosos desempleados: construcción de la carretera, la fuente, el matadero, la escuela de párvulos, la fosa común del cementerio y de algunos terraplenes para afianzar ciertas calles; trabajos de arreglo de calles y de las escuelas; reparaciones en el castillo; limpieza de acequias; derribo de una nevera; y blanqueo de todo el pueblo junto a esas medidas, llevaban asimismo la firma del Alcalde otras disposiciones como las que preveían la aplicación de la Reforma Agraria –la cuestión que dividía al pueblo-, la incautación de la administración de la Ermita del Carrascal, o la adhesión al Congreso Pro-Autonomía de Caspe y al consiguiente proyecto de Estatuto Aragonés.

Braulio Cebollada y su esposa Bruna Serrano. Fuente: N. Herreros.



Todo ello quedó hecho añicos, no obstante, con el comienzo de la guerra civil. Al igual que tantos otros alcaldes republicanos, se vio superado por el torbellino de acontecimientos que se sucedían sin tregua: las inciertas noticias del golpe de estado primero; la destitución de su Consistorio a punta de pistola por la Guardia Civil de Herrera de los Navarros y su sustitución por otro de derechas, después, el fusilamiento de su hermano por los falangistas en Belchite; y, por fin, la toma del pueblo por las milicias anarco-sindicalistas de Saturnino Carod –el famoso cenetista proveniente de la cercana Moneva-, con la consiguiente huida y persecución de los derechistas y la creación de una colectividad agraria. Cebollada figuraba como presidente del primer Comité Revolucionario nombrado por las fuerzas milicianas y, de acuerdo con los testimonios recabados, a pesar del escaso poder real de que disfrutaba –frente al Comité de Guerra de la Columna- procuró encauzar y reducir en lo posible saqueos, quemas y represalias. Posteriormente, queda desplazado por nuevas figuras amparadas bajo las nuevas siglas de CNT y las ya más asentadas en el pueblo de UGT. De acuerdo con la documentación disponible, su nombre ya no aparece entre los componentes del segundo Comité, y figura como mero vocal en el tercero (enero-mayo de 1937), en la Comisión de la Junta Calificadora local (septiembre 1937) o en el último Consejo Municipal nombrado en noviembre de 1937 una vez disuelto el Consejo de Aragón.
Después, con la toma de Plenas por las tropas franquistas en marzo de 1938, llegaría la retirada, el exilio, la pesadilla. Retirada, en primer lugar, hacia Cataluña, donde se empleó como guardia de asalto en Barcelona y su mujer e hijos quedaron evacuados en Llabaneras en la casa de Miláns del Bosch. Exilio, más tarde, en el sur de Francia (Terrast y Sahorre, ambas cerca de Perpiñan), previa huida por La Junquera e internamiento en las playas de Argèles-sur-Mer y, ya durante la ocupación nazi de Francia, en el campo de concentración de La Pallice (junto a La Rochelle), donde realizó trabajos forzados en la construcción de una base submarina para la Kriegsmarine alemana. Y, en suma, pesadilla, pues no de otra manera denominaba él mismo la obligada separación de su familia y la situación en que ésta quedó, con su mujer, hermana y madre condenadas a seis años de cárcel y sus hijos internados en una institución de Protección de Menores. Pero, como nos relata una de sus hijas, era la opción menos mala: si hubiera vuelto en esos años, «le habrían matado seguro», tal como lo hicieron con otros parientes de Plenas y Belchite; entre ellos, buena parte de la familia materna del que habría de ser Joan Manuel Serrat. Como consecuencia sólo volvería a España –en 1971, y en contra de su firme determinación de no hacerlo mientras viviera Franco-, con motivo de una grave enfermedad de su espera, que se había reunido con él en Francia una década atrás. Dos años después, moría en Zaragoza un 30 de mayo en pleno otoño del régimen que tanto había trastocado su existencia y la de los suyos).

Juntas directivas. Constitución de Juntas Directivas de UGT durante la II República.
Plenas
     (1 julio 1933): Emiliano Lahoz (presidente), Luis Gracia (vicepresidente), Rubén Marteles (secretario), Ponciano Vila (vicesecretario), Félix Fortún (tesorero), Doroteo Gracia (contador). Vocales: Tomás Ambroj, Pedro Gracia, Antonio Marteles, Inocencio Villanueva y Pedro Gracia Gracia.
     Sociedad de Oficios Varios (16 septiembre): Martín Bailo Lucia (presidente), Luis Gracia Marteles (vicepresidente), Rubén Marteles Gracia (secretario), Ponciano Vila Expósito (vicesecretario), Félix Fortún Marteles (tesorero). Vocales: Román Ambroj Marteles, Pedro Gracia Marteles, Antonio Marteles Gracia, Inocencio Villanueva Gracia y Pedro Gracia Gracia.
     (9 de mayo de 1936): Emiliano Lahoz (presidente), Melchor Villanueva (vicepresidente), Mariano Marteles (secretario), Ponciano Vila (vicesecretario), Pedro Gracia (tesorero), Pedro Gracia Marteles (contador). Vocales: Petronilo Gracia, Manuel Cebollada, Román Ambroj, Jacinto Gracia y Generoso Gracia.
Fuente: Vida Nueva (las fechas se corresponden con las de su publicación en este periódico)



Republicanos y República, Socialistas y republicanos de izquierda en Zaragoza y provincia, 1931-1936. Enrique Bernad Royo, Ester Casanova, Roberto Ceamanos, Julita Cifuentes, José Luis Ledesma, Víctor Lucea y Pilar Maluenda. Páginas 98-100.Grupo Socialista de la Diputación de Zaragoza. Zaragoza, 2003.

7 mar 2011

Amillaramientos de Plenas en 1862 (2ª parte)

Cada bien que se poseía, pagaba su impuesto. Estas son las cantidades que había que abonar.

PESETAS A PAGAR POR:
ANIMALES
Vacas
De 1ª: 40
De 2ª: 30
De 3ª: 20

Mulos
De 1ª: 80
De 2ª: 60
De 3ª: 40

Yeguas y caballos
De 1ª: 80
De 2ª: 60
De 3ª: 40

Asnos
De 1ª: 24
De 2ª: 16
De 3ª: 10

Cerdos
De 1ª: 40
De 2ª: 30
De 3ª: 20

Ovejas: 4

TIERRAS
Tierras de regadío dedicadas a trigo, cebada y otras semillas
De 1ª: 1 almud
De 2ª: 1 almud
De 3ª: 1 almud

Árboles sueltos

Tierras de riego de invierno destinadas a trigo, cebada y otras semillas
De 1ª: 1 almud
De 2ª: 1 almud
De 3ª: 1 almud

Tierras de secano destinadas a trigo, cebada y otras semillas
De 1ª: 1 anega = 5,5
De 2ª: 1 anega = 3,0
De 3ª: 1 anega = 1,0

Viña
De 1ª: 1 anega = –
De 2ª: 1 anega = 15,0
De 3ª: 1 anega = 5,0

Dehesa de pastos

Azafrán: 1 cahiz = 11

Eras de trillar
De 1ª: –
De 2ª: 12
De 3ª: –

EDIFICIOS
Casas
De 1ª : 150
De 2ª: 120
De 3ª: 80
De 4ª: 50
De 5ª: 40
De 6ª: 20

Corral
De 1ª: 50
De 2ª: 40
De 3ª: 30
De 4ª: 20
De 5ª: 16
De 6ª: 8
Un sitio: 1

Paridera
De 1ª: 50
De 2ª: 40
De 3ª: 30
De 4ª: 20
De 5ª: 16
De 6ª: 8
Un sitio: 1

Pajar
De 1ª: 20
De 2ª: 15
De 3ª: 10
De 4ª:
De 5ª:
De 6ª:

Cueva
De 1ª:
De 2ª:
De 3ª:
De 4ª: 3
De 5ª: 2,25
De 6ª: 1,5

Bodega
De 1ª: 40
De 2ª: –
De 3ª: 25
De 4ª: –
De 5ª: –
De 6ª: 15

Trujal
De 1ª: 20

Lagar
De 1ª: 40

Molino: 280
Palomar: 41

Partidas existentes en el término que aparecen en el documento de amillaramiento

Ababolar
Albares
Algecera
Almendreras
Alto de Plenas
Alto del Navallo
Arreñal
Arreñal de Navallo
Azud de Moyuela
Azud, La
Bajo la Virgen
Bajo las Cuevas
Balsa Nueva
Balsas, Las
Balsete Ganché
Barranco del Plano
Barranco Zagadero
Basilio
Brinquis
Cabezo Mingarro
Camino de los Cerros
Camino de Monforte
Camino de Moyuela
Camino de Muniesa
Camino las Balsas
Campo de la Tinaja
Campo del General
Campo del Lugar
Canaleta
Cantera
Cantina la Catalana
Cañadas
Cañuflar
Capellanía, La
Carra Aguilón
Carra Azuara
Carra Badenas
Carra Blesa
Carra Huesa
Carra Loscos
Carra Morella
Carra Moyuela
Carra Monforte
Carra Muniesa
Carra Navallo
Carra Otón
Carra Santa Cruz
Carra Villar
Carra Villar de Moyuela
Carrasca la Morella
Carrascal
Cerrados del Río
Cerro Moro
Cerro, El
Cerros, Los
Chacho
Chopera, La
Chorro, El
Corral de las Cuevas
Corral de las Poyatas
Corral de los Cerros
Corral de los Luños
Corral de los Marcos
Corral de Loscos
Corral de Roche
Corral de Tajada
Corral del Monte de Loscos
Corral del Navallo
Corral Nuevo
Coscollar
Costera, La
Cruz del Escarcero
Cruz del Esclavo
Cuadrones, Los
Cuevas, Las
Dehesa
Dehesa de Montenuevo
Detrás del Ginebrar
Dos Ríos
Enchidero
Encima de Navallo
Eras
Eras Altas
Eras Bajas
Eras de Santa Bárbara
Eras del Río
Faja Alta
Faja del tío Candala
Flor de Lis
Fuente Barriga
Fuente Redonda
Fuente, La
Gallipuén
Ganché
Ginebrar
Gorrita
Herrería
Hilada de Zarate
Hilada del Molino
Hilada del Soro
Hilada del Valejo
Hilada del Soguero
Hilada del Rosario
Hospital
Hoya
Hoya Beltrán
Hoya de azafranes
Hoya del Moro
Hoyas, Las
Huerta Alta
Huerta Baja
Juncar
Leja, La
Loma Trigales
Madre de Dios
Mandura
Mendolar
Mingarro
Monte de Loscos
Monte del Villar
Montecillo
Montenuevo
Morella
Navallo
Oliveras
Olmiguilla
Ombría
Ombría del Capón
Ombría del Carrascal
Ombría la Virgen
Pairón de los Santos
Pardinas
Pasico Nuevo
Paso Bajo
Paso de Navallo
Paso la Tejería
Paso, El
Pedro Zorro
Pellegera
Peña Caída
Peña del Piojo
Peña del Rasillo
Peña Levanto
Peña Roya
Peñuela
Plana Carra Aguilón
Plana Carra Azuara
Plana de la Hoya
Plana de las Cuevas
Plana de San Jorge
Plana del Carrascal
Plana del Cascudo
Plana la Canaleta
Plana la Cantarera
Plana Río Seco
Planilla
Planillas
Plano
Plano Alto
Plano Bajo
Plano de La Virgen
Plano de Royos
Plano de Valdepozas
Poyatas, Las
Pozo Gaiter
Prado
Prado de Peñacaída
Prado del Navallo
Prado las Balsas
Prado las Cuevas
Prado San José
Prado Zagadero
Puente del Río
Ragudín
Represa
Río Alto
Río Bajo
Río la Ombría
Río la Virgen
Río Seco
Royal
Royos
San Roque
Santa Bárbara
Santa María
Sardeta
Secadero
Senda de la Virgen
Senda de los Serranos
Senda del Esclavo
Senda del Monte de Loscos
Senda los Molinos
Serrezuela
Soguero
Solana
Solanilla
Soto
Tajadero
Tarayuela
Tarayuelas
Tejería
Tinaja, La
Tras del Navallo
Trigales
Turquillo
Val de las Encinas
Val Encinas
Valdelacasa
Valdemedel
Valdepeñuelas
Valdepozas
Valejo del tío Mateo
Valejo Oscuro
Vega, La
Veradero
Viñedo Bajo
Virgen, La
Vizcaíno
Vizcaíno Alto

Espeluznante crimen

En la memoria de las gentes de Plenas quedan grabados horrendos sucesos que les causaron gran impresión. Entre éstos, los crímenes y muertes, que a pesar de los años pasados, son recordados con gran nitidez.
En la pequeña historia oral de Plenas se recuerda un espantoso crimen, que no sucedió en el pueblo, sino en otra localidad cercana, y fue el asesinato de una mujer con su hijo pequeño. Si todos crímenes son horrorosos, los peor vistos socialmente son aquellos en los que mueren asesinados niños. De entrevistar a varias mujeres de Plenas sacamos lo que queda en el recuerdo de ese crimen, pues la prensa lo silenció y nada aparece en los periódicos de la época. Ocurrió el año 1947, ocho años que había acabado la guerra civil y que tanto dolor llevó a nuestra zona.
Cada dos días acudía a Plenas una mujer joven y animosa, que se llamaba Concha, con un capacico donde llevaba hilos, cintas, agujas y cosillas variadas que le encargaban las mujeres del pueblo. De hacer pequeños mandados sacaba unas perrillas que le daban para vivir en los duros tiempos de la posguerra y por ello era conocida en el pueblo. Concha vivía con su hijo José, de 11 años, pues su marido, según algunas versiones, había huido a Francia al finalizar la guerra civil. A veces, transportaba una máquina para hacer fideos y que los elaboraba in situ, donde era requerida. La harina, el  agua y los productos necesarios, los aportaban las mujeres de Plenas y una vez obtenida la pasta, la dejaban secar en cañizos.
Cierto día de mayo, al anochecer, una vecina llamó a su puerta con la excusa de  pedirle alguna cosa y Concha, que vivía en una casa cueva, le abrió. Se debió producir una pelea y la vecina mató a Concha, y luego, para que no la delatara, a su hijo pequeño. Todo por envidia o para robarles unas pocas pesetas.
El hijo, como muchos otros de su edad, era el rabadán de un pastor. Como al día siguiente del crimen no acudió a cuidar el ganado, el pastor se preocupó y se acercó a la casa, y allí encontró el aterrador cuadro: en el suelo yacía en un gran charco de sangre Concha, y en la cama estaba el pequeño José, ambos degollados. Detuvieron a la vecina acusada de las muertes, ya que tenía arañazos en la cara. Fue juzgada y condenada, quedando en libertad años después.