9 may. 2011

Un plenero en la Ruta de las Ermitas (Yebra de Basa)

Impresionante vista de la ermita de las Cuevas, con su espectacular
cascada cayendo desde arriba.
Nada esencial hallaremos en otras tierras que no podamos encontrar en la nuestra, en la que nos vio nacer.
Antonio Colinas, (cita sacada del libro El camino de las Ermitas)

Algunos pleneros también salimos a ver mundo, pues aunque nuestro pueblo es bien hermoso, también apreciamos la belleza y el interés de otros lugares. Vamos a ellos, los vemos, disfrutamos apreciándolos, aprendemos, comparamos y sacamos conclusiones, y todo ello nos enriquece como personas.

Paisaje que se ve durante la ascensión.
El domingo 8 de mayo de 2011, con otros amigos ascendí desde Yebra de Basa hasta la ermita de Santa Orosia por el conocido Camino de las Ermitas.
Una ascensión durilla, que requiere su esfuerzo. Me cansé pero mereció la pena. Tres horas de subida, yendo despacio y parándose en todos los sitios para ver bien las cosas, y dos horas de bajada.
El paisaje es excepcional, mucho más montañoso que Plenas, y muy bello. El día magnífico para caminar.
El recorrido sigue el camino que lleva la  famosa procesión de Santa Orosia, que se celebra el 25 de junio, que va desde el pueblo de Yebra de Basa hasta la ermita de Santa Orosia. Se pasa por varias ermitas, por pendientes, por cascadas, por cuevas, por bosques, por cortados… Impresionante.
Otra vista del paisaje mientras ascendemos.

En el bar El Rincón de Valero, me compré el libro “El Camino de las Ermitas” y allí dice Graciano Lacasta que "tenemos que recorrer este camino con los ojos muy abiertos, con los oídos atentos, intentando descifrar  a cada paso el sentido de cada huella y de cada símbolo. Entonces el camino se convierte en un libro de contenido desbordante, en una sinfonía de voces, silencios y susurros que nos envuelve y a veces nos conmueve (…) es escuchar y es conversar con los ausentes (…) Quien lo recorre por primera vez, pronto descubre que no transita por un sendero cualquiera, lentamente se siente envuelto en una atmósfera de misterio…"
También con el olfato percibiendo la cantidad de aromas que vamos encontrando a lo largo del recorrido, con el tacto… tocando rocas, arbustos, piedras, el agua fresca…
Hay lugares mágicos, sagrados desde tiempo inmemorial, donde se concentra la energía. Todos que han pasado, cultura tras cultura, han sacralizado estos lugares especiales. Uno de estos lugares mágicos, con energía es este santuario, pero también lo es el santuario del Carrascal de Plenas,

Vista del exterior de la ermita de las Cuevas.
Todo el recorrido es como un Vía Crucis. A lo largo del camino hay lugares donde se desarrollaron escenas del martirio de Santa Orosia, según nos cuenta la tradición. Orosia era una joven de Bohemia que llegó a estas tierras y un rey moro la persiguió y decapitó. En la Ermita de las Arrodillas vemos unas pequeñas oquedades en una roca: allí se arrodilló Orosia y el perseguidor intentó darle tajos con el alfanje, y allí en la roca quedan las marcas… En otra ermita, cerca de una cueva, se escondió allí Orosia y una araña gigante la envolvió con su tela de araña para que no la vieran sus perseguidores… En la ermita de O zoque es donde estaba el tronco de madera donde la decapitaron con un astral… en fin, cada lugar es una escena del tremendo drama de su martirio…
Portada de la ermita de Santa Bárbara.
En el recorrido hay una ermita dedicada a Santa Bárbara, que es la patrona de Plenas. Está en unas cuevas hechas en la roca que, casualmente son conglomerados parecidos a los que tenemos en Plenas, aunque las piedras son un poco mas gordas.

Conglomerados del monte Oturia, donde están las ermitas.

Otra vista de la ermita de las Cuevas, con su cascada.
Santa Bárbara tiene muchas semejanzas con Santa Orosia: las dos se refugian en cuevas abiertas milagrosamente para huir de la persecución; las dos son decapitadas en lo alto del monte; las dos son abogadas de las tormentas y alrededor de ellas hay abundantes ritos, conjuros, supersticiones…
Me entero por el libro que la festividad de Santa Bárbara, el 4 de diciembre, que era fiesta grande en Plenas, aunque ahora casi olvidada, ha desaparecido del santoral litúrgico tras el concilio Vaticano II (1965). Vaya, con lo popular que es el culto a Santa Bárbara.

En la subida al Carrascal de Plenas, aunque hemos perdido mucha memoria histórica, recuerdo que también había lugares donde se desarrollaban escenas relacionadas con el culto a la virgen, como el barranco donde disparó un novio a su exnovia, o el lugar por donde pasó milagrosamente un carro…

Vista de una "carrachina", algo desenfocada.
Otras semejanzas con Plenas es que se pueden encontrar fósiles, que aquí llaman “carrachinas”, y en Plenas también se pueden encontrar fósiles, de otro tipo, que llamamos “gallinicas”.

Santuario de Santa Orosia.
Al final del recorrido está el santuario, grande, en tiempos con santero. Aquí vienen en peregrinación 34 pueblos. Al santuario del Carrascal de Plenas también acudían muchos pueblos de la redolada, y en los dos santuarios, quemaron los retablos y las imágenes durante la guerra civil.

Una vez en la ermita, junto a una fuente de fresca agua, comí los bocadillos, miré el paisaje, disfrutándolo… Desde allí se veían inmensos espacios. Esta bastante verde, mas que Plenas. En la praderita que allí había dormí una reparadora siesta y poco después descendí.

Al llegar al pueblo me tomé en el bar una gran jarra de cerveza con gaseosa para reponerme un poco…

Y ya para acabar , comentar que hay una torta que se hacía antiguamente en Plenas, que llamaban torta Orosia. ¿Tendrá algo que ver con Santa Orosia? Pues no.  Mirando documentación e ingredientes, me di cuenta que se trataba de una torta que en otros lugares llamaban Oliosa, por tener mucho aceite… Por deformación la llamaban Orosia en vez de Oliosa.

Vista del paisaje en las proximidades
del santuario de Santa Orosia.

1 comentario:

  1. Las "carrachinas" fósiles, son lo que en castellano se denominan "torrecillas" o técnicamente "turritelas" y cientificamente Turritella sp., son caracoles fósiles marinos del Eoceno, indicadores de que ese terreno fue un fondo marino hace uns 55 millones de años.

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