7 sept. 2010

Cantas, coplas y romances

María hacéme una torta
María hacéme una torta          
aunque sea de centeno,
que masada de tus manos
parece de trigo bueno.

No quiero que me cairé
echa los brazos al aire
que yo te recogeré.

Estas son las cuatro esquinas
y las cuatro bocas calles,
donde se ajuntan los mozos
los sabádos por las tardes.

A tu padre se le dije
a tu madre no m’atrevo,
décile tu por los dos
y nos casaremos luego.

A la calle abajo va
una cordera sin madre,
sino me la quita Dios
no me la ha de quitar nadie.

Hazme chocolate con azúcar y agua
agua no hay en casa, pues ves a buscarla
y al abrir el pozo le picó una rana
le picó con gusto, le picó con gana
a los nueve meses la barriga hinchada.

Catorce gallinas tengo
y no riñen casi nunca,
si se golvieran mujeres
no podrían estar juntar. (Valeriana Yus)

Canta de novios

Jesucristo por el mundo
él pasó muchos trabajos,
he pasado mucho frío
calle arriba, calle abajo.

Ya me daste la palabra
como es cosa natural,
el domingo por la tarde
ya podremos festejar,
y también entre semana
si tenemos ocasión.

Te quiero más que a mi vida
y más que a mi corazón,
más que mi padre mi madre
mira que comparación. (Valeriana Yus)

Romande de Delgadina

Un rey tenía tres hijas
y las tres como una plata,
la más maja que tenía
Delgadina se llamaba.

Un día estando en la mesa
su padre se la miraba,
¡qué me miras padre mío!
¡qué me miras tú a la cara!

Que te tengo que mirar
que has de ser mi enamorada,
no lo manda Dios del cielo
ni la reina soberana.

Si es de mi padre mujer
de mis hermanos madrastra,
y a mi pobrecica madre
déjala desamparada.

Criados de mis criados
los que traje de Granada.
subir a la Delgadina
a lo más alto de la casa.

A lo que subieron
San José hacía la huesa,
los ángeles la alumbraban
y la Virgen la amortajaba. (Valeriana Yus)
 

Romance de Gerineldo

Gerineldo, Gerineldo
Gerineldito pulido,
quién te pillará tres horas
tres horas a mi alberido.

Como soy vuestro criado
os queréis burlar de mí.
No me burlo Gerineldo
cúmplase lo prometido.

Ya dan la una, dan las dos
Gerineldo ha movido
va a la cama de la Virgen.
Y su padre como lo sabía
en la cama los encontró durmiendo.

Pongo mi espada entre medio
que me sirva de testigo,
y a frior de la espada
la imágen se ha revenido.

Levántate Gerineldo
levántate amor mío,
que la espada de mi padre
entre los dos ha dormido.

Y el rey como lo sabía
al encuentro le ha salido.

Donde vienes Gerineldo,
donde vienes,
tan triste y descolorido.
Pues yo vengo del jardín
de coger flores y lirios,
y la usencia de una rosa
el color me se ha comido.

No me mientas Gerineldo
no me mientas amor mío,
que con mi hija infante
esta noche tú has dormido.
Ni que te cases con ella
yo te voy a dar contigo.

No lo manda Dios del cielo
ni la Virgen de la Estrella,
que con mujer que yo duermo
yo no me caso con ella.

Un castigo el rey a Gerineldo
le va a dar,
nombrado por toda España
un capitán general. (Valeriana Yus)
 

Romance de Gerineldo

Gerineldo, Gerineldo
Gerineldito pulido,
quién pudiera esta noche
tres horas dormir contigo.

No se burle usté señora
porque soy criado suyo,
dan las doce dan la una
Gerineldito ha venido.

Dan tres vueltas al palacio
y al cuarto se ha dirigido,
después de acabar la lucha
los dos quedaron dormidos.

Levántate Gerineldo
que los dos somos perdidos,
que la espada de mi padre
entre los dos ha dormido.

Y el rey como lo sabía
y al encuentro le ha salido.
¡Donde vas Gerineldo!
tan triste y descolorido.

Vengo de oler una rosa
que el color se me ha comido.
¡No me mientas Gerineldo!
que con la infanta has dormido. (Teresa Martín)

Mañana me voy soldado (y varias)

Mañana me voy soldado
con intención de golver,
si me encuentro casado
de tu sangre hi de beber.

Mañana me voy soldado
por la carretera Soria,
y en el bolsillo me llevo
el retrato de mi novia.

De quién son aquéllas mulas
de aquel mozo tan galán,
que lleva las tejas de oro
y las rejas de cristal.

Asómate a la ventana
esa que cae a la vega,
y verás los labradores
como remueven la tierra.

A tu balcón subiré
a escorrerte las cortinas,
un abrazo te daré
manojo de rosas finas.

Carcelera si me muero
no se lo digas a nadie,
que no quiero que se entere
ni tu padre ni tu madre.


Algún día yo fuí moza
ahora doncella y madre,
y el infante que yo crío
es el monstruo de mi padre.

Nañana me voy soldado
por la carretera Soria,
en el bolsillo me llevo
los pendientes de mi novia.

A tu balcón subiré
a correrte las cortinas,
un abrazo te daré
manojo de rosas finas.

En mi vida he visto yo
lo que he visto esta mañana,
una gallina en la torre
repicando la campana.

Ya se van los quintos madre
ya se va mi corazón,
ya no tengo el que tiraba
piedrecicas al balcón.

Asómate a la ventana
y asómate al ventanico,
y verás a tu galán
como toca el guitarrico.

Ya se va el tren de madrid
con banderas esplegadas,
bajando siete vagones
de mocitas embarazadas.

No hay nada que más refresque
que las manos de un barbero,
el culo de una mujer
y las narices de un perro.

Todos los que cantan bien
llevan pelos en el culo,
y yo como canto mal
no me ha salido ninguno.

Por darte un beso en los moros
pagué de multa seis reales,
no he visto cosa más cara
los materiales.

Los frailes de Monteagudo
cuando no tienen que hacer,
se arrancan los pelos del culo
ya hacen cuerdas pa tejer.

En Loscos está San Roque
en Zaragoza el Pilar,
Santo Domingo en Mezquita
y en Plenas el Carrascal.

El hombre para ser hombre
necesita tres partidas:
hacer mucho, hablar poco
y no alabarse en la vida.

Ya se que ha dicho tu padre
que eres jóven pa casarte,
pues que te meta en adobo
y avise cuando te saque.

Ya sé que ha dicho tu padre
que yo para tí soy poco,
ya iremos a l’arboleda
y le cortaremos un chopo.

Aunque vives en rincón
no vives arrinconada,
que en los rincones se crían
las mejores ensaladas.

Como vives en rincón
y vives arrinconada,
en los rincones se crían
las mejores ensaladas.

¡Ay Miguela cuando te veo
con la faldica rota!
el palico del medio
se me alborota.

Si los picos l’as enaguas
pagaran contribución,
que pocas te ganarían
a pagar en Aragón.

Arriba cachiburriana
que se te seca el tomate,
tíralo por la ventana
si se mata que se mate.

Eres hermosa y por eso
no quiero que hables con nadie,
sólo con el confesor
con tu padre y con tu madre.

Mi abuelo tiene un trabuco
con pelos en la culata,
y a la pobre de mi abuela
a culetazos la mata.

Cuando mi abuela se murió
a mí no me dejó nada,
y a mi hermana la dejó
asomada a la ventana.

María se ha de llamar
la que conmigo dormiese
y después de haber dormido
llamarse como quisiese.

Que gusto dará el oirte
de tu boca real salero,
cuando el cura te pregunte
y tú respondas sí quiero.

A tu madre se le dije
a tu padre no m’atrevo,
díselo tú por los dos
que nos casaremos luego.

Un delantal tan tirano
llevan las tudelanas,
por la mañana temprano
cuando van a la mejana.

Mozo viejo no lo quiero
porque se va con las casadas,
que lo quieo jovencico
de la primera florada.

Dicen que el casar, casar
yo también me casaría,
pero dormir con el novio
eso sí que no lo haría.

Cada vez que nombras Pascua
se me alegra el corazón,
porque de Pascua a Pascuala
va poca la distinción.

Eres buena chica y llevas
flores en el delantal,
pero tienes una falta
que te las dejas tocar.

Al Calvario fuí por leña
cogí una carga melones,
los llevé a la barbería:
¡principio tienen las cosas!

Ese mozo que ha cantado
lo que tiene es cobardía,
porque canta por las noches
y se esconde por el día.

Mis padres fueron al cielo
limpios de alma y corazón,
y yo les canto la jota
que es el rezo de Aragón.

Cuando vayas a la fuente
cuida no rompas el cantaro,
pues si el cantaro se rompe
difícil será .

Al subir la cuesta arriba
al subirla me reviento,
pero tengo una morena
que me ayuda con su aliento.

En el cielo manda Dios
en el pueblo manda el alcalde
y debajo de las saas de mi novia
no quiero que mande nadie.

Encima de tu ventana
tengo plantado un tres,
una rosa catalana
y un clavel aragonés.

De los árboles frutales
el olivo es el mejor,
que de ellos sale l’aceite
que alumbra a nuestro Señor.

Asómate a la ventana
cara de sardina frita,
que cada vez que te veo
se  me regüelven las tripas.

El día que nací yo
dijo llorando mi abuela,
si esta niña tiene suerte
vivirá hasta que se muera.

En tu puerta planté un pino
y en tu ventana una higuera,
pa que te comas los higos
morritos de laminera.

Mañica tus pechos son
como dos pirineos de nieve,
déjame meter las manos
aunque los dedos me hiele.

Capullito, capullito
ya te vas volviendo rosa,
ya te está llegando el tiempo
de decirte alguna cosa.

Aunque tengas más amores
que flores tiene un almendro,
no te ha de quere niguno
como yo te estoy queriendo.

Aunque estuviera cantando
un año de trece meses,
no te habría de cantar
la misma canta dos veces.

A la calle abajo va
una cordera sin madre,
si no me quita Dios
no me la quitará nadie.

Cuando querrá Dios el cielo
y la Virgen soberana,
que nos suban a los dos
el chocolate a la cama.

Cuando paso por tu puerta
y paso sin murmurarte,
aste cuenta qui pasau
pol infierno sin quemame.

Cuando se murió mi madre
me dijo que no llorara,
que le cantara una jota
y que nunca la olvidara.

Ya se que ha dicho tu madre
que no me quiere pa nuera,
yo tampoco quiero a su hijo
que tiene mala madera.

En la veleta la torre
tengo panizo sembrado,
esta noche con la luna
me voy a ir a entrecavalo.

A Zaragoza me voy
a caballo en un mosquito,
hasta los chicos me dicen
que caballo tan chiquito.

Labradorcico lo quiero
que venga del campo tarde,
con las alforjas al hombro
y la cara de vinagre.

Un beso te dí en la boca
y ahora hi venido a por él,
como tú y yo hemos riñido
me lo tiés que degolver.

En iste barrio qu’entramos
hay una cachipurriana,
que lleva los codos rotos
de asomase a la ventana.

En Zaragoza te ví
dentro de una platería
y relumbraban tus ojos
más que la plata que había.

Cuando paso por tu puerta
cojo pan y voy comiendo,
porque no diga tu madre
que de verte me mantengo.

T’acuerdas cuando me dabas
la lumbre por la gatera,
y tu padre cuando lo supo
de rabia mató a la perra.

A la una nací yo
y a las dos me bautizaron,
a las tres encontré novio
y a las cuatro me casaron.

En esta calle qu’entramos
tiran l’agua de fregar
y por eso la llamamos
la calle de festejar.

A tí te parece qu’eres
la espuma de la canela
y eres l’aspuma el vino
que tira la tabernera.

Si los besitos salieran
como sale perejil,
ya’ce días que tu cara
parecería un jardín.

Juaquina la de l’asquina
Martina la del rincón,
María la de la plaza
que’res más bella que’l sol.

Señor alcalde mayor
le diga usted a su criada,
que s’acorce el delantal
o que se alargue la saa.

Tu madre tuvo la culpa
por dejar la puerta abierta,
yo por meterme dentro
y tú por estarte quieta.

El día que yo me case
a de ser a condición,
que lo tuyo ha de ser mío
y lo mío tuyo no.

Cuando paso por tu puerta
paso corriendo y escucho
y siento que dice tu madre
qu’eres cocha y duermes mucho.

Anda cochina a fregar
y el agua ya está caliente
y el esparto está chilando
que desde la plaza se siente.

De quien son aquéllas mulas
y aquel mozo tan galán,
que lleva la esteba de oro
y las rejas de cristal.

Ya se que te has alabado
que tienes muchos jugones
y tu padre está en la cama
por no tener pantalones.

María sé que te llamas
y el apellido no sé,
cuando pase por tu puerta
María te llamaré.

En Madrid está la Corte
y en Barcelona la mar
y en Plenas lo que tenemos
la Virgen del Carrascal.

Ya te has casado mañica
ya’s logrado tu deseo,
Dios quiera que no te pene
el haber dicho sí quiero.

Como quieres que te quiera
si soy un pobre jinete,
si no puedo mantener
saa con tanto ribete.

En el medio de la plaza
hay una piedra redonda,
donde se sientan los mozos
a ver pasar a las mozas.

María hacemé una torta
aunque sea de centeno,
que masada de tus manos
parece de trigo bueno.

En mi pueblo pa las fiestas
se blanquean las fachadas,
se ponen el traje nuevo
y hasta se lavan la cara.

Asómate a la vergüenza
cara de poca ventana
y dame un jarro de sed
que m’estoy muriendo d’agua.

En la Sierra de Alcubierre
cantaba una curribalba,
con siete curribalbicos
que bien se curribalbaban.

Si me quieres dímelo
y si no desengañame,
que como cambian los tiempos
cambianse las voluntades.

El primer clavel dorado
que echa mi clavelinera,
se lo tengo que poner
a mi amante en la pechera.

Te quise porque te ví
y te ví porque Dios quiso
y al ver lo poco que me quieres
me pena d’daberte visto.

Si te casas en mi pueblo
tendrás una gran fortuna,
que irás por agua a la fuente
a caballo en una burra.

Llevas alpargatas blancas
con esfeladices verdes,
como eres hija de viuda
bién sales con lo que quieres.

Entre chambras y gabanes
y farandolas y picos,
vuelves a tus padres pobres
y a los comerciantes ricos.

Eres doncellita hermosa
y nacida de buenos padres,
te has casado con un viejo
más vale ensalada que hambre.

Desde que te has echao novio
no cabes en el pellejo
y es muy mal trabajador,
feo, pobre, sucio y viejo.

Si mi novio es despreciable
chica yo no tengo orgullo,
cuando tengas si lo tienes
veremos como es el tuyo.

Los mozos del Barrio Bajo
entramos en el Vergel,
¡donde están las buenas mozas!
¡que las venimos a ver!

Te saludo folastero
y te dedico esta canta,
como es mu guapa tu novia
debes de pagar más manta.

Te quise porque te ví
te ví porque Dios quiso,
al ver lo poco que me quieres
me pena de haberte visto. (María Cruz Marteles)


La jota de Plenas, es la jota de mi pueblo

Yo les voy a regalar
una jotica muy noble
y es la jota de mi Plenas
que alegra los corazones.

Entramos pu el Gallupén
y hasta el pairón no paramos,
ya las escuelas se ven
y también los bellos campos.

Ya veo también San Roque
y también el Carrascal,
y un poquico más arriba
ya diviso el Bombal.

Luego echo vista a un lado
y me encuentro al Navallo,
más arribica Los Cerros
donde hay zafrán pa tol año.

Ya luego me voy al Plano
y después para los Luños,
paso por Carraguilón
y luego voy pa Basilio.

Con ésto quiero decirles
un poquico de mi pueblo,
pues de la Sardeta y la Hoya
también yo me acuerdo.

Tiene muchas escaleras
y la torre de mi pueblo,
más vale la torre de Plenas
como todo el Partido entero.

Ya llega el mes de Agosto
llega San Agustín,
ya se ven los banderines
y en mi pueblo relucir.

Hoy es día de fiesta
San Agustín llegó,
se va acabando el verano
y en Plenas hoy brilla el sol.

Y el primero de Mayo,
el día del Carrascal,
vamos todos muy junticos
a rezar con devoción,
que luego vendrá el ternasco
a deleitar el paladar. (Francisco Gracia)

No hay comentarios:

Publicar un comentario