16 sept. 2010

Ermita de Santa Bárbara de Plenas


INTRODUCCIÓN
En la parte alta de la localidad de Plenas, en las eras y dominando todo el pueblo, se encuentra un edificio de pobre aspecto y bastante olvidado que es la ermita de Santa Bárbara. Se distingue de los corrales del entorno por sus machones (contrafuertes) de ladrillo (algo extraño en la arquitectura de Plenas); el tapial alternado con hiladas de ladrillo que se ha usado para algunos muros exteriores y una portada lateral en arco de ladrillo (actualmente cegado) y con hornacina.
Esto es lo que queda de esta antiquísima ermita. Resulta curioso y preocupante que siendo Santa Bárbara la patrona de Plenas, la localidad tenga tan abandonada la que fue su casa sagrada.
Actualmente es un almacén de almendras propiedad de la familia Gracia Luño. Francisco, un hijo de Inocencio, le tiene cariño al lugar. Hace unos días, hablando con él me decía que además de su valor como edificio, para él tenía un fuerte valor sentimental. Recuerda cuando era niño el esfuerzo tan tremendo que realizaba su padre para tirar parte de los arcos, para colocar los pilares centrales, poner el tejado, hacer la luna y la cantidad de piedras que tuvo que mover con los pocos medios que había entonces. Estas obras se realizaron en 1967, un par de años antes de la muerte de Inocencio Gracia en un trágico accidente.

ALGO DE HISTORIA
De la ermita del Carrascal nos ha llegado la tradición de la aparición de la Virgen y de su construcción, pero de la ermita de Santa Bárbara casi no tenemos noticias. Por los restos que quedan, puede ser una construcción del siglo XIII, de estilo románico rural, que ha sufrido numerosas alteraciones a lo largo de la historia.
Esta ermita fue la primera iglesia parroquial de la localidad, construida poco después de su conquista por los cristianos, y se dedicó a su santa patrona. De esta época data también la creación de la antiquísima cofradía de Santa Bárbara.
Cuando el pueblo va creciendo, se construye una nueva iglesia en la parte baja del pueblo, dedicada a Nuestra Señora de la Piedad, de parecido estilo a la ermita de Santa Bárbara, pero pronto va a quedarse pequeña y en el siglo XVI se derriba para construir la actual en el mismo lugar que la antigua, de grandes dimensiones. A partir de este momento, la ermita de Santa Bárbara y la devoción a la Santa se quedan en un segundo plano, comenzando un lento pero inexorable declive.
Las primeras noticias escritas que tenemos del templo son de una visita pastoral el año 1583, donde se señala que hay una grieta en una esquina y se obliga a repararla a los cofrades. En el altar mayor existía un retablo con una imagen pintada de la santa y se pide que se le ponga bastidor de madera de refuerzo.
En 1597 existían dos cofradías en esta ermita: la de San Blas y la de Santa Bárbara, habiendo varias más en la localidad. En la ermita, además del altar mayor con retablo, había un altar pequeño con la imagen de San Blas que desapareció con el tiempo.
Con las obras de la nueva iglesia parroquial y los nuevos retablos que se construyen, uno de los antiguos se coloca en la ermita de Santa Bárbara, sustituyendo al primitivo.
En 1772 la ermita se encontraba bastante deteriorada y se decide bajar la imagen de Santa Bárbara a la iglesia parroquial
En 1915 la ermita aparecía registrada como propiedad del estado, con una superficie de 165 metros cuadrados.
Durante la guerra civil, el 12 de agosto de 1936, entran en el pueblo las Columnas Libertarias procedentes de Cataluña, quemándose edificios y archivos, y se destruye el altar y la imagen de Santa Bárbara que había en la ermita.
El 25 de agosto de 1938, después de la toma de la localidad por las tropas de Franco, se autoriza la reparación del edificio para habilitarlo como iglesia parroquial provisional por estar destruida Nuestra Señora de la Piedad en su totalidad y celebrar allí la misa.
Esta fue su última función que cumplió. A partir de estos años entra en un proceso de total decadencia y arruinamiento que acaba con su venta a un particular.
En los años 60 se limpió, bajándose a la iglesia el material utilizable. En el proceso de limpieza, aparecieron unos cohetes granífugos que explotaron cuando los pisaba un niño, que resultó herido leve.
La ermita se desacraliza y en 1966 la compra Inocencio Gracia, un agricultor de la localidad. El edificio se encontraba en un estado de gran abandono. El nuevo propietario derriba parte de los arcos fajones existentes y levanta un nuevo tejado apoyado en dos pilares centrales que se construyen en el centro de la nave. Se hace también un piso alto y se realizan adecuaciones para su nuevo uso como corral para el ganado.
El año 97 los propietarios arreglan el suelo, haciéndolo de cemento, para utilizarla de almacén de almendras.
En junio del 2000 se construye un escalón de cemento en la puerta de la entrada. En 2003 se comentaba que lo querían comprar unos amigos para hacer una peña, y en 2004 que estaba interesado por ella Baltasar Yus, alcalde de la localidad, pero estas iniciativas no prosperan.

DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO
Exterior
Desde el exterior es un edificio que podría parecer un corral o pajar antiguo, pues se trata de una construcción rectangular, muy sencilla. Nos llama la atención la existencia de unos machones de ladrillo rojo, que lo singulariza y diferencia de los demás existentes en el pueblo que son de piedra mampuesta.
Los paramentos (paredes) han sido construidos en diversas técnicas, resaltando el muro de tapial intercalado con hileras de ladrillos (con espacio lateral ancho entre uno y otro) para reforzarlo. Este sistema constructivo no se ve por el resto del pueblo salvo en alguna vivienda próxima a la iglesia parroquial (en el llamado Estrecho) y también lo podemos observar en la ermita del Carrascal. Esta técnica correspondería al tramo más antiguo.
Observamos un lateral de ladrillo rojo, entre dos machones, con un arco de ladrillo, actualmente cegado, y sobre el arco una pequeña hornacina que debió contener en tiempos, una pequeña imagen de Santa Bárbara. Este ladrillo rojo macizo es de las mismas características que el existente en los restos del castillo, por lo que se puede suponer que sea de la misma época. Esta parte junto a los machones es también muy antigua.
En el lado Este se aprecia un gran arco cegado. Probablemente aquí se encontraba un ábside semicircular, con una ventana estrechita (como el existente en la ermita de Santa María de Allende en Moyuela) que se arruinó años después y se derribó.
Los machones son de ladrillo pero tienen una original forma. Se encuentran bastante deteriorados y soportaban el empuje de los arcos fajones del interior.

Interior
El templo se articula en un eje dirección este-oeste, situándose el altar mayor en el oeste, y la puerta de entrada por el sur.
El interior está muy alterado.
Antiguamente era una nave diáfana, cuya cubierta estaba sustentada por arcos grandes de ladrillo, de los cuales todavía podemos observar los comienzos.
Quedan los pilares que soportaban los arcos, adosados al muro, con una leve moldura entre el pilar y el comienzo del arco.
Sobre los arcos había vigas de madera, posiblemente cuadreadas y sobre estas vigas se situaban tablas, de las cuales aún quedan alguna muy careada en lo que es suelo del piso superior. Estos arcos fajones fueron rehechos varias veces a lo largo de la historia de la ermita.
Hacia el oeste estaba el altar, del que solo queda un rehundimiento en el muro y que podría tener las medidas del retablo que lo ocupaba y fue destruido en 1936.
Actualmente tiene dos pilares en medio que soportan la cubierta y un tosco piso superior construido el año 1967, después de su compra por un particular.
La altura actual de la ermita es aproximadamente la misma que tenía en tiempos pasados.

CÓMO ERA ANTIGUAMENTE
En siglos pasados fue una ermita pequeña de ladrillo y tapial, con ábside exterior situado al este y se entraba por la portada de ladrillo con la hornacina encima. En esta hornacina había una talla en piedra de Santa Bárbara. En la parte oeste había una pequeña espadaña de ladrillo
El interior era de una sola nave, que tenía tres tramos separados por arcos fajones que sustentaban una cubierta de maderos y tablas, probablemente pintados toscamente. El altar se hallaba primitivamente en el ábside, con tosca imagen de Santa Bárbara y pinturas murales decorativas.
Posteriormente este ábside se arruinó y también la espadaña. Por necesidades de capacidad y debido al deterioro, se engrandeció la ermita hacia el oeste y se situó allí el altar, añadiéndole una sencilla y nueva espadaña que años después también acabó por derrumbarse.
En el altar mayor hubo un retablo de pincel con la imagen de Santa Bárbara y escenas de su vida. Este retablo era el existente en la visita pastoral del siglo XVI. En el siglo XVIII se puso otro altar mayor, que pudo ser alguno viejo de la iglesia parroquial, readaptándolo. Este altar es el que se quemó en 1936. También había una imagen de San Blas en un pequeño altar.

LA COFRADÍA
La cofradía de Santa Bárbara era la mas antigua de la localidad, fundándose cuando se construyó el templo. A lo largo de la historia de Plenas han existido varias cofradías, desapareciendo unas y apareciendo otras. En el siglo XVI existía la de San Blas, que tenía su sede en la ermita de Santa Bárbara. A principios del siglo XX había 4 cofradías: Santa Bárbara, el Santísimo, la del Rosario y la de la Virgen del Carrascal.
La antigua cofradía de Santa Bárbara, era la de los pobres, con numerosos hermanos cofrades que tenían obligación de ir vestidos con capa, a acompañar a los difuntos puesto que si no lo hacían eran multados. Esta costumbre duró hasta poco antes de la guerra civil. Para mantenimiento de la cofradía se pagaba una cuota anual y los hermanos cofrades estaban obligados a ir a trabajar a los campos de la ermita, cuyos rendimientos eran para la misma. La cofradía estaba encargada de velar por el edificio y el cuidado del culto.
Cada año se elegía al mayordomo de la cofradía. El 4 de diciembre era la festividad de Santa Bárbara, con gran tradición en Plenas antes del siglo XX, pues era la patrona de la localidad. El día anterior subían las mujeres a limpiar la ermita y arreglarla, y al día siguiente se hacía misa solemne a la que debían acudir todos los cofrades. Antiguamente se hacia una pequeña procesión alrededor de la ermita que posteriormente desapareció. Después de la Santa Misa había Capítulo general, (asamblea de todos los cofrades) donde se hablaban de los asuntos que concernían a la ermita y la cofradía, y después había una comida de hermandad. Todo eso desapareció y se sustituyó con el paso de los años por un pequeño refresco para todos los hermanos el día de la Santa, después de la Solemne Misa, que organizaba el mayordomo.
La festividad de Santa Bárbara era aprovechada por los quintos del pueblo para celebrar la primera merienda, que la realizaban con el dinero que sacaban de ir pidiendo por las casas. Era costumbre de las mujeres del pueblo hacer en el horno tortas para ellos, las tortas de los quintos.
Otra costumbre de los quintos era cortar un madero o chopo y ponerlo en la ermita de Santa Bárbara, y a los diez o doce días lo vendían y con lo que sacaban hacían una merienda.
A finales de los años 60 y principios de los años 70 del siglo XX vino a la localidad un cura párroco, don Elías, el cual se dedicó, entre otras cosas, a desmontar las tradiciones religiosas del pueblo, entre ellas figuraba la supresión de la romería al Carrascal y las cofradías, con lo que desaparecían, de la noche a la mañana unas instituciones de más de 600 años de antigüedad.

DEVOCIÓN
Hace muchos siglos, la Iglesia Católica nominó a Santa Bárbara Santa Protectora contra rayos y tormentas. Como tal se le rendía un culto especial, con rituales particulares en cada lugar. Fue una de las santas más populares en la Edad Media, virtud que conserva aún en la actualidad.
El culto a Santa Bárbara es muy antiguo en Aragón y España. El rey Fernando III el santo, cuando conquista Sevilla en 1248, lo primero que hace para purificar la mezquita mayor es dedicar una de las capillas de la Giralda a Santa Bárbara. En España ostenta el patronazgo de numerosos pueblos, donde se la festeja con misas, novenas, procesiones, y romerías populares.
En Aragón, durante los siglos XIV y XV los reyes le tenían tanta devoción que no cesaron de enviar embajadas a Oriente para conseguir reliquias de la Santa.
Santa Bárbara es patrona de los mineros, de los artilleros, de todos aquellos que quieren verse libres del peligro de truenos y centellas. Campaneros, canteros, arquitectos y constructores. De los marineros y de sus naves, de los carniceros, los enterradores y los artesanos; protege a las doncellas cristianas; es patrona de los estudiantes, también de algunos colegios y librerías.
Muchas campanas de antiguas y actuales iglesias llevan forjada la imagen de Santa Bárbara en el bronce , precisamente para proteger el campanario (torre más alta) de la inclemencia del rayo.
La tradición nos cuenta la vida de Santa Bárbara de Nicomedia, y señala que fue hija única de Dioscórides, un noble pagano; ambos vivían en Heliópolis, Fenicia. El celoso padre, para “proteger” a Bárbara de malas influencias, la mantuvo recluida en una alta torre, donde la joven pasaba largas horas contemplando el paisaje; de ahí nació el deseo de conocer al Creador de tanta belleza. Al llegar a su mayoría de edad, su padre quiso casarla y decidió liberarla. Al hacerlo tuvo contacto con cristianos, y Bárbara, ocultándose de su padre, se bautizó. En su habitación pintó una cruz, ante la cual oraba. Al descubrir su padre el signo y la conversión de su hija intentó matarla; sin embargo, ella logró escapar, para ser aprehendida al día siguiente y entregada a Martiano, autoridad pagana, quien, admirado por su belleza; intentó que lo aceptara como esposo; ella lo rechazó, reiterando su fe en el Dios único y verdadero. Ante la negativa, el pagano hizo que la azotaran en público, martirio que Bárbara soportó rezando; al terminar el martirio fue regresada a prisión y, días después, vuelta a someter a torturas. Se cuenta que, en prisión, Cristo curó sus heridas. Al ver el prodigio de la sanación, se le condenó a ser azotada desnuda en público; la tradición indica que, para protegerla de la vista del pueblo, Dios mandó una luz cegadora. Ante tales maravillas, su propio padre la decapitó. Se dice que ese día, Dioscórides y Martiano murieron fulminados por un rayo.
Como el relato de su vida y su existencia era bastante dudoso, en el Concilio Vaticano II (1969) se decidió eliminarla del santoral junto con otros santos.
A Santa Bárbara se la representa vestida de blanco con un manto rojo. El color rojo en la liturgia de la Iglesia Católica significa el martirio y el amor encendido. El amor a Cristo está representado en la Sagrada Hostia y en el Cáliz; el martirio, por las palmas; la torre, más que la prisión simboliza en sí a la Trinidad, honrada por la santa en las tres ventanas de la torre; la espada es el arma con que recibió el martirio. A Santa Bárbara a veces se la representa junto a un cañón.

OTRAS ERMITAS Y DEVOCIONES EN LOCALIDADES CERCANAS
Santa Bárbara tiene ermitas en muchas localidades cercanas. En Moyuela hay un monte que se llama de Santa Bárbara y se cree que en tiempos existió allí una ermita dedicada a la santa.
En Muniesa hay una ermita dedicada a Santa Bárbara, de estilo mudéjar, con una figura encima de su alta torre.
Hay ermitas dedicadas a Santa Bárbara en Lagata, Lécera…

Oración que se decía en Belchite para conjurar las tormentas
Santa Bárbara está en el campo
Alumbra el Espíritu Santo
Bárbara no quiero dormir
¿Por qué?
Porque vienen dos truenos
El uno de agua y el otro de fuego
Cógelo y llévalo a un lugar que no haya nada
Ni pollo, ni gallina, ni criatura humana


Oración que se decía en Lagata
Santa Bárbara bendita
Líbranos de rayos,
de centellas
De un huracán
y de una mala enfermedá a todas.


Aurora de Santa Bárbara que se cantaba en Moyuela
Labrador que en el campo estabas,
labrando su hacienda con grande afición
vino un rayo Jesús Dios nos libre
y a las cuatro bestias las hizo carbón
y a los hombres no, porque llevan la estampa en el pecho
de Bárbara santa con gran devoción, con gran devoción.


Gozos a Santa Bárbara que cantaban en Tosos, donde es patrona de la localidad
Y de serenidad, cuan de tu virtud es tanta
líbranos Bárbara santa de rayos y tempestad
en una torre encerrada, por su padre ejecutada
te ofreciste inmaculada al divino salvador
cultivada por tu amor, fruto dio tu santidad
libranos Bárbara santa de rayos y tempestad


Himno de Santa Bárbara que se canta en Lagata
Con la palma y el martirio
Bárbara fue virginal
Fue escogida por esposa (bis)
De la suma majestad
De rayos y de centellas
Ha librado a sus devotos
De morir sin confesión (bis)
En trances muy peligrosos
Oigan una maravilla

Y un milagro verdadero
Que Santa Bárbara obró (bis)
Con un pobre pasajero.
De villa hermosa salió
En una bestia a caballo
Salieron seis bandoleros (bis)
En una sierra robaron
Seis puñaladas le dieron
Y por muerto lo dejaron
Y al cabo de veinte días, (bis)
Dos leñadores pasaron
Vieron su cuerpo tendido
Se quejaba con dolor
Con tristes voces decía (bis)
Me traigan un confesor
Un religioso llegó
Diciéndolo que quería
Confesión que estoy viviendo (bis)
Por esta imagen divina
Atónitos y pasmados
Por tan grande maravilla
Fue a dar cuenta al redentor (bis)
Por tan grande maravilla


SANTA BÁRBARA Y SU INVOCACIÓN EN PLENAS
Para los hombres del campo, los fenómenos meteorológicos eran muy importantes. Existía temor a que una tormenta de pedrisco descargara antes de coger la cosecha, o que algún rayo cayera y matara a algún pastor o rebaño en el monte y entorpecían muchas labores domésticas, así que era obligado tomar precauciones cuando se acercaba una tormenta y realizar un pequeño ritual preparatorio dentro de la casa para intentar evitar los males que pudieran producir los rayos y las tormentas y conseguir protección.
En Plenas, cuando venían tormentas y caían truenos, las mujeres se metían en las casas, apagaban todas las luces y cerraban puertas y ventanas para que no entrara ninguna centella. Encendían una vela a Santa Bárbara y le rezaban o decían alguna letanía o conjuro que conocían, o tenían escrito y lo leían. Además se buscaba por la casa los amuletos para esconjurar la tormenta.
En Plenas se decía esta coplilla:
"Santa Bárbara bendita
que en el cielo estás escrita
con papel y agua bendita
en el ara de la cruz,
Pater noster, amén Jesús”.

A cada trueno y rayo que caía se santiguaban e invocaban protección a Santa Bárbara. Antiguamente se acompañaba la llegada de tormenta con un toque de campanas, lúgubre y cadencioso, que era una especie de conjuro que en Plenas se llamaba “tintirinublo”, y cuya letra se cantaba acompasándola al ritmo de las campanadas. Cesaba el toque del tintirinublo cuando la tormenta se alejaba. Entre la Santa Cruz de mayo y la Santa Cruz de septiembre, se tocaban todos los días al mediodia el tintirinublo, de modo preventivo ante las tormentas. La letra del tintirinublo de Plenas se ha perdido pero en muchas localidades se cantaba una que sería muy parecida:
Tente nublo,
tente tú,
más puede Dios
que ciento tú.
Si eres agua,
vente acá.
Si eres piedra,
vete allá,
vete a los montes
a descargar.


EL FUTURO
Este edificio es muy desconocido y debería ser conservado y protegido para las generaciones futuras, como legado de nuestros antepasados.
No se debería restaurar sino solamente consolidar lo que hay, evitando que se siga deteriorando, pero sin hacer actuaciones agresivas que lo desfiguren. Poco a poco se podría darle un uso y ponerlo en valor por su importancia dentro del patrimonio cultural de Plenas.
Su mejor uso sería de tipo social o cultural, con cartelería o información en la cual se den a conocer sus características e importancia.
Con el tiempo se podrían hacer excavaciones en el entorno buscando los cimientos del antiguo ábside y posibles enterramientos (junto a muchas iglesias había cementerios), y los restos que fueran apareciendo se vayan guardando para conformar una pequeña colección para ser mostrada al público.
Podrían hacerse unas maquetas que mostraran como era antiguamente.

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